
Se pierde como la arena que sube las escaleras y deja de ser playa.
Se muere como ese viento que se pierde debajo de la mesa.
Las agujas corren en un sentido y nunca se arrepienten del paso que acaban de dar.
Los dígitos se suman pero núnca el inequívoco llega tarde.
El tiempo no se pasa. El tiempo se vive; y cuando el tiempo no se vive, se mata.
Y cuando matamos al tiempo, se muere un pedacito de nosotros.
Nosotros creamos las horas, nosotros dibujamos un beso, somos nosotros los que nos pintamos una sonrisa y nos amamos a tiempo.
Definitivamente nosotros le quitamos la cuerda al tiempo y lo hicimos eterno, como burlándonos del relojero, pero hay veces donde el tiempo se nos pierde en la boca calle y nos dice adios con tanta dolor.
No dejemos que se nos escurra entre los dedos.
No se nos puede exprimir como el agua que murió son encuentrar su río.
El tiempo esta para que lo armemos, el requiere que lo decoremos que lo amemos.
Ayer perdí vida y no tengo como recuperarla, y eso me duele en el alma.