martes, 18 de marzo de 2008

Te escribo por primera vez.


Te extraño.

Siempre te busco en esta canción que escucho por enésima vez.

Revuelvo ese cajón al que fui hace mucho tiempo y nunca voy a dejar de hacerlo.

Porque yo te vi cuando subí a buscarte entre algodones. Y también te vi también cuando fui a ver ese lugar que tanto me gusta.

Porque te veo en la música que escucho, te veo en la lluvia y me mojo de ella.

Porque me dejaste estos ojos que ahora te extrañan al no poder verte.

Porque estas en mis palabras y escribís en mis dias. Ahí vas, conmigo a que siga soñando.

Porque me tiemblen los dedos al escribirte y mi estómago se sacude las lágrimas que caen.

Cuando se rompió esa noche que aún no había empezado y que empezó a llover como nunca, no supe el porque, pero de a poco me vas dando la respuesta.

Cuando tuve que viajar envuelto de preguntas y de miedos, y ella fue la que me ayudó a que me levante.

Pero igual, nada me importa. Porque yo te sigo escuchando en la radio que me dejaste y que me habla en el idioma de tu corazón. Porque sigo haciendo Judo para pelearle a la vida y nunca me olvido de tu voz.

Llevo guardado conmigo en esa cajita que me dejaste el ejemplo de tu abrazos y las pizzas que amazabas mientras yo te admiraba.

También llevo tu sonrisa en el bolsillo para que nunca se me olvide el significado de la vida.

Porque puedo verte festejando los goles que metimos juntos y los que erramos quedando en offside.

Allá cuando fuimos al Sur como dos Quijotes buscando el Norte de nuestras vidas.

Juntos como hasta cuando nos volvamos a ver.

Lágrimas


Lágrimas que lloran las páginas que quedaron sin escribirse en el tiempo.

Esas lágrimas que secan de otoños los inviernos.

Lágrimas que soplan con fuerza el viento y lo visten de hojas que renuncian a sus árboles.

Lágrimas que se animan a mirar el sepia del cielo para darle el color que derraman sus ojos.

Lágrimas que lloran esa guitarra que inicia un periplo de oídos y nos llevan hacia donde soñamos.

Lágrimas que perdieron su mapa en una nube.

Lágrimas que perdimos en los cajones del pasado y lágrimas que quedaron de recuerdo.

Lágrimas de ese perfume que camina en nuestros sueños.

Lágrimas que bañan el cuerpo del barco al que nos subimos y que amamos desenfrenadamente.

Lágrimas en forma de flor, lágrimas en forma de canción y lágrimas en cuerpo de mujer, lágrimas de aquel lugar. Lágrimas de aquel que ya no puede llorar.

Lágrimas que lloran dolor, lágrimas que lloran pasión, lágrimas que lloran risas, miedos y las que despiden el llanto.

Lágrimas que se suicidan saltando a un mar de penas y aquellas que nacen del suicidio.

Lágrimas de lo que dejamos en la estación o de ese beso que nunca dimos.

Lágrimas que crecen, lágrimas que luchan, lágrimas que pierden y lágrimas que caminan; lágrimas que se emocionan y lágrimas que se enojan, lágrimas que mueren y que ganan.

Lágrimas lágrimas que destilan un color. Lágrimas que buscan su rincón. Lágrimas que responden. Lágrimas que callan.

Lágrimas que nunca van a subir porque su destino esta marcado, y que van a caer como un ancla interrumpe la paz de una ola y va a recostarse sobre esa boca que está seca de melodías.

Lágrimas que encuentran su significado en el diccionario del mar.