Te extraño.
Siempre te busco en esta canción que escucho por enésima vez.
Revuelvo ese cajón al que fui hace mucho tiempo y nunca voy a dejar de hacerlo.
Porque yo te vi cuando subí a buscarte entre algodones. Y también te vi también cuando fui a ver ese lugar que tanto me gusta.
Porque te veo en la música que escucho, te veo en la lluvia y me mojo de ella.
Porque me dejaste estos ojos que ahora te extrañan al no poder verte.
Porque estas en mis palabras y escribís en mis dias. Ahí vas, conmigo a que siga soñando.
Porque me tiemblen los dedos al escribirte y mi estómago se sacude las lágrimas que caen.
Cuando se rompió esa noche que aún no había empezado y que empezó a llover como nunca, no supe el porque, pero de a poco me vas dando la respuesta.
Cuando tuve que viajar envuelto de preguntas y de miedos, y ella fue la que me ayudó a que me levante.
Pero igual, nada me importa. Porque yo te sigo escuchando en la radio que me dejaste y que me habla en el idioma de tu corazón. Porque sigo haciendo Judo para pelearle a la vida y nunca me olvido de tu voz.
Llevo guardado conmigo en esa cajita que me dejaste el ejemplo de tu abrazos y las pizzas que amazabas mientras yo te admiraba.
También llevo tu sonrisa en el bolsillo para que nunca se me olvide el significado de la vida.
Porque puedo verte festejando los goles que metimos juntos y los que erramos quedando en offside.
Allá cuando fuimos al Sur como dos Quijotes buscando el Norte de nuestras vidas.
Juntos como hasta cuando nos volvamos a ver.
