jueves, 15 de noviembre de 2007

Cuando el sol se da un paseo.




Así es vivir donde el sol se aprecia de otra forma. Porque cuando acá sale el sol, las flores sonríen de otra forma, el viento corre hacia aquellos rincones a donde todavía sus dedos no han alcanzado y los pájeros posan como estatuas de agua.
Porque el sol acá suele ser un tanto tímido. Cada mañana, asoma con miedo su cabeza y le pide a las nubes que lo acompañen en sus temores. Porque rara vez se pasea solo por las calles. Siempre va de la mano de las nubes, con sus guantes de algodón y se esconde bajo los paraguas que lamentan su ausencia.
El sol camina despacito, a tranquito lento y silbando bajito, por miedo a que alguno lo descubra y le pida un autógrafo.
A veces se mezcla hasta en las carteras de las damas, para que dado el caso y sin darse cuenta, decoren sus ojos con un poco de brillo a rostros tan cansados de nada.
Muy rara vez sale a paso firme pero cuando lo hace amanece a canto loco. Es ahí, sí, ahí mismo, cuando el verde cambia su color por ese tan intenso, el agua se sabe distinta, el cielo sonríe para que le saques una foto y Sherlok logra convencer a su piloto para que se vaya de vacaciones.
Así se vive el sol en este lugar, porque solo él sabe lo que significa prestarle nostalgia al cielo y solo él sabe porque tenemos que cuidarlo. Porque solo él sabe apreciar lo que significa cuando un día está nublado, cominedo caramelos de frutilla y chusmeando como el mundo mira la vida a través de una ventana.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Huérfano de caricias, de besos, de perfume...huérfano de mujer.


Cómo se siente uno cuando queda huérfano de mujeres?

Uno se pierde hasta en los mapas del cielo, donde las direcciones se esfuman en las lluvias y las nubes se toman vacaciones.

Asi se siente uno cuando el calor de sus dedos, o la pintura cuando ríe se alejan de esta madera que hoy está empapada.

Cuando en tu pecho ya no descansa esa flor en las noches porque su sonrisa se alejó para que vuelvas a encontrarla, porque así se sigue vigente.

Hoy me toca esperarte aunque mi espera extrañe. A mis dedos hoy le falta ese aceite, para dejar de crujir junto al TIC TAC del reloj. Le pondré alas a mis calendarios para que el jueves se confunda y arrive antes de tiempo.

Mientras no te confudas...



A veces no percatamos los nos esta esperando en la esquina. Porque así es la vida claro. Así como ese taxista que nos pasea por donde no sabemos para cobrarnos de más, pero que nos lleva siempre a las mejores anécdotas.

Porque es así, se enoja cuando la queremos volver caprichosa, otras veces la sobornamos, la mimamos para que nos cuente en voz baja porque pasó ayer; otras, buscamos la estación de esos trenes que siempre vienen demorados y hasta a veces, nunca llegan.

Esas cosas que nos suceden y que nos marcan, como las hojas que se caen en primavera o aquella que se despiertan en algún otoño de mujer.

Es así mi amigo, hoy la vida nos ata de los dedos, para que ese padre que hoy me espia desde lejos pero más cerca que nunca le presta su manual y le da un abrazo de padre a padre.

Hoy esa guitarra, y ahora más que nunca, va a vibrar sus cuerdas como sacudiéndose las ideas, quizás, bailando entre preguntas, aquellas que nacen en la incertidumbre de un biberón y que mueren en la felicidad de un futuro "viejo".