
Lágrimas que lloran las páginas que quedaron sin escribirse en el tiempo.
Esas lágrimas que secan de otoños los inviernos.
Lágrimas que soplan con fuerza el viento y lo visten de hojas que renuncian a sus árboles.
Lágrimas que se animan a mirar el sepia del cielo para darle el color que derraman sus ojos.
Lágrimas que lloran esa guitarra que inicia un periplo de oídos y nos llevan hacia donde soñamos.
Lágrimas que perdieron su mapa en una nube.
Lágrimas que perdimos en los cajones del pasado y lágrimas que quedaron de recuerdo.
Lágrimas de ese perfume que camina en nuestros sueños.
Lágrimas que bañan el cuerpo del barco al que nos subimos y que amamos desenfrenadamente.
Lágrimas en forma de flor, lágrimas en forma de canción y lágrimas en cuerpo de mujer, lágrimas de aquel lugar. Lágrimas de aquel que ya no puede llorar.
Lágrimas que lloran dolor, lágrimas que lloran pasión, lágrimas que lloran risas, miedos y las que despiden el llanto.
Lágrimas que se suicidan saltando a un mar de penas y aquellas que nacen del suicidio.
Lágrimas de lo que dejamos en la estación o de ese beso que nunca dimos.
Lágrimas que crecen, lágrimas que luchan, lágrimas que pierden y lágrimas que caminan; lágrimas que se emocionan y lágrimas que se enojan, lágrimas que mueren y que ganan.
Lágrimas lágrimas que destilan un color. Lágrimas que buscan su rincón. Lágrimas que responden. Lágrimas que callan.
Lágrimas que nunca van a subir porque su destino esta marcado, y que van a caer como un ancla interrumpe la paz de una ola y va a recostarse sobre esa boca que está seca de melodías.
Lágrimas que encuentran su significado en el diccionario del mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario