martes, 3 de julio de 2007

Dañan lo sensible



Cielos que aguantan el llanto de la lluvia,

soles que sienten peligro de muerte en la noche,

ojos dispuestos a dañar lo sensible y otros que no ven más que un claro sepia.

El viento que plasma la foto de un vuelo eterno

y una escalera que sube, donde ya no habrá motivos para el descenso.

Un río equivoca su calle como queriendo revolucionar lo previsible.

Un camino que estrecha la mano con la palabra y se dispone a viajar en la sensibilidad de sus labios...

No hay comentarios: