martes, 26 de junio de 2007

Pa!, Tigre es de primera!



Extra! extra! ¡Hay festejo en el cielo señores! extra!extra!, el MATADOR DE VICTORIA SUBIÓ AL CIELO DE LA PRIMERA DIVISIÓN!... y con ese titular sirvieron el mate cocido de la abuela y las lanchas con manteca bien calentitas y crujientes!

_Nene!, comé despacio!-, sonó desde la cocina, mientras el pequeño patucito huntaba con mermelada y manteca el pan que su madre había tostado.

_Somos de primera cachuflito! -le decía Don Ra a su pequeño remador de sueños que se deleitaba en la mesa-.

Tigre acababa de ascender a la primera división del fútbol argentino y padre e hijo se preparaban para ir a festejar a la Avenida Centenario.

Desde Victoria hasta Tigre, era todo de color azul y rojo. Llovían papeles, bufandas que bailaban al viento y lágrimas de emoción de quienes no podían decir presente aunque estuviesen en la piel de los hinchas.

En otro lugar del universo, en el cielo, se gestaba el mayor festejo con mate cocido y pan con manteca de la historia, de pascualina con puntilla y de pastel de carne. Dios, con su camiseta puesta, pidió permiso al abrir la puerta y ellos se lo concedieron para estar todo juntos.

Tenían que abrazarse en este momento deportivo tan significativo.

Tenían que estar juntos.


Desde aquel partido en cancha de Tigre, que enfrentó al Matador de Victoria contra Atlanta hace más de 15 años, -el que presencie junto a mi hermano, mi viejo y mi abuelo, Don Ra,- comenzó mi simpatía por Tigre.

Este es mi pequeño homenaje para el equipo que hoy me lleva a mi viejo, a mi abuelo y a mi abuela, a San Fernando, pegadito a las vías del tren, aquel tren despojado de vigas, exiliado de trenes y de durmientes nactámbulos.

Hoy Tigre me hace saborear la pascualina con puntillas de mi abuela y un bandoneón entonando desde el fondo. El carrito en el patio, la arenga para que César toque la guitarra y el estar en brazos del Hetitor.

A su salud!, estamos otra vez en primera!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo de ayer es una gran alegría para mucha gente que conozco y desde ese lugar me pone contenta.
Desde otro lugar estoy muy indignada con la situación que se dio con los hinchas, había escuchado a varias personas comentar que probablemente iba a haber problemas y así fue. Un muerto.
Ojalá las fiestas fuesen alegres para todos

eugenia dijo...

Apenas vi el título y la foto, brotaron las lágrimas de alegría, de pensar que mi viejo y mis abuelos disfrutan del triunfo del equipo de sus vidas... Ricky, GRACIAS!!!
Te quiero mucho
Euge